miércoles, 15 de abril de 2015

Günter Grass

El 13 de abril murió un escritor. Las palabras se ensombrecen y la Literatura deja caer algunas lágrimas, pero todo continúa y solo nos queda seguir leyéndole y recordando sus textos, sus ideas, su vida.
Günter Grass nació el 16 de octubre de 1927 en  Danzig, Alemania y fue reclutado en 1944 por la unidad de élite nazi Waffen-SS, fue apresado por los americanos y liberado en 1946. Trabajó como bracero, picapedrero, etc.
Tras la II Guerra Mundial, estudió en la Academia de Arte de Düsseldorf escultura y luego continuó estudiando en Berlín. En sus inicios cultivó la escultura y las artes gráficas junto a la Literatura, tanto poesía como teatro. Algunas de sus obras son Faltan diez minutos para Buffalo de 1957, Inundación del mismo año y Tío, tío de 1958.
A partir de este año se centró en la narrativa y alcanzó la fama con la novela El tambor de hojalata de 1959. Forma la trilogía de Danzing junto a otras dos El gato y el ratón y Años de perro. El protagonista es Oskar Matzerath, el espacio es su ciudad natal y ofrece una descripción de la pequeña burguesía alemana de 1930-1950. Internado en una institución psiquiátrica,  Matzerath narra su vida desde el comienzo, narración que se intercala con un diario que escribe en su reclusión. El personaje no ha crecido desde los tres años a causa de un accidente provocado con objeto, precisamente, de detener su crecimiento. En cambio, maduró intelectualmente cuando aún se hallaba en estado embrionario. Esta peculiaridad le permite ver con toda claridad lo que le rodea, pero sin participar en nada. Oskar evoca su infancia en Danzig, donde su madre y el marido de ésta regentaban una tienda de comestibles. Con ellos convivía un primo, de origen polaco, que formaba con el matrimonio un ménage à trois. Llegó después la ascensión del nazismo, y el pequeño Oskar se dedicaba a perturbar los desfiles de los camisas pardas tocando su tambor de hojalata. Después de empujar al primo polaco a la muerte durante el asedio de la oficina de correos, se integró en una troupe de enanos que, durante la guerra, hacían números de circo para entretener a los soldados. De regreso en Danzig, y en el momento en que el Ejército Rojo se disponía a tomar la ciudad, consiguió que su padrastro muriese asfixiado al obligarle a tragarse una insignia nazi.
El lenguaje está lleno de juegos de palabras y descripciones con ciertas evocaciones simbólicas. Völker Schlöndorff realizó en 1979 una película basada en esta novela.
El tono satírico-grotesco predomina también en El gato y el ratón (1961), a la que sigue Años de perro (1963), donde la historia política de Alemania en el segundo cuarto de siglo sirve, una vez más, de marco referencial a los avatares y conflictos de una relación entre dos amigos de infancia. 
El drama Los plebeyos ensayan la rebelión (1966) pone en entredicho la postura del dramaturgo Brecht en relación al levantamiento antiestalinista de 1953 en Berlín oriental.
Las novelas Anestesia local (1969) y Diario de un caracol (1972) reflejan la intensa actividad política del escritor en las filas de la socialdemocracia alemana.
En El rodaballo (1977) recurre al mito y a la historia para plantear una parábola de la condición humana y de la relación hombre-mujer que contiene, además, una historia del arte culinario y una aguda sátira del feminismo. La obra se compone de nueve capítulos correspondientes a los de la gestación. Una mujer es la protagonista de cada capítulo, que se desarrolla en distintas épocas de la historia y tiene como hilo conductor la alimentación humana desde la época de las cavernas hasta nuestros días, otorgando a las conquistas culinarias mayor trascendencia que a las guerras y a los episodios consignados en las historias convencionales. El protagonista que subyace al conjunto de la narración es el rodaballo, y el punto de partida de la inspiración es un cuento sobre ese pez del autor romántico Philipp Otto Runge. Capturado en la edad de la piedra, el rodaballo promete al pescador que si lo suelta le ayudará a liberarse del matriarcado imperante. De ahí deriva la concepción viril de la historia, hecha de imposición del poder y de sumisión de la realidad a la elucubración que desemboca en el totalitarismo, nutrido por invenciones tales como Dios, el progreso o la revolución. El libro de cocina es el verdadero texto de historia, el que recoge la estricta realidad y los progresos y conquistas del género humano, porque el hombre, más que un animal racional, es un animal (el único) capaz de cocinar. En nuestra época, el rodaballo es capturado de nuevo, pero esta vez por tres feministas a las que promete, si lo sueltan, apoyar su causa. Pero ellas no lo liberan y le organizan un juicio, con lo que el curso de la historia no se invertirá, y a los excesos del predominio viril no sucederán excesos por parte del sexo opuesto.
El relato Encuentro en Telgte (1979), evocación de su actividad dentro del "Grupo 47" y de la figura de Hans Werner Richter, ambientada durante la guerra de los Treinta Años, y las novelas Partos mentales o los alemanes se extinguen (1980) y La ratesa (1986) sobre el fin de la Humanidad en un holocausto atómico del que sólo se salvarían las ratas.
Escarmientos reúne sus discursos y escritos políticos. También publicó Ensayos sobre literatura 1957-79
Entre sus últimas obras cabe citar Alemania, una unificación insensata (1990); la novela Malos presagios (1992); Cuatro decenios (1992); Es cuento largo (1995), libro muy crítico acerca del proceso de la reunificación alemana, y Mi siglo, colección de cien relatos (uno por cada año del siglo) publicada en 1999, año en que fue doblemente galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y con el Premio Nobel de Literatura.

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