Relato ganador del 2º Premio de la 1ª categoría, de Jorge Romeo.
Un día de Halloween mis amigos y yo paseábamos cerca del Santiago Hernández, cuando de pronto oímos unos ruidos y voces fantasmales, entramos a ver qué pasaba y las puertas se cerraron de golpe. Todo empeoró cuando decidimos separarnos, nos dividimos en tres grupos A, B y C, cada letra exploraría un edificio del instituto. En cada aula a la que entrábamos aparecían criaturas monstruosas que nos perseguían y acabamos escapando de ellas.
Fuimos a la biblioteca y vimos que había poesía para llevar pero… al acercarnos nos dimos cuenta que eran conjuros que activaban un portal al mundo de los muertos… de pronto salieron del portal una banda de esqueletos vaqueros montados en caballos esqueletos y también una banda de esqueletos motoristas, un piloto esqueleto de fórmula 1 y un motorista esqueleto en llamas, estos dos últimos iban armados hasta los dientes, nos recorrimos el instituto y terminamos en el aula de ajedrez, aunque para nuestra sorpresa estaban jugando los vampiros más buenos del mundo una partida de vampidrez (que es el ajedrez en vampiro) también nos persiguieron y terminamos en el recreo.
Había zombis jugando a futbol y cerberos jugando a baloncesto, aunque logramos que no nos vieran, luego fuimos a la C011 -el aula de música- donde vimos un libro del piloto de f1 y el motorista en llamas y decía que los dos tuvieron un accidente brutal por culpa de la imprudencia de sus rivales y se iban vengando por el mundo entero, bajamos a la C03 (1ºB)… estaba todo el instituto allí, resulta que nos habían gastado una broma pero de las gordas y al final hicimos una fiesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario